Bondes F: tasa revisable frente a CETES

Conoce cómo funcionan los Bondes F, cuándo cambia su tasa, qué riesgos tienen y cómo se comparan con CETES y bonos M en México.

Camino ilustrado que compara tasas revisables, tasas fijas y plazos gubernamentales
La tasa revisable puede adaptarse a las condiciones del mercado, pero también disminuir cuando bajan las tasas.

Los Bondes F son valores gubernamentales con una tasa de interés revisable, no fija. Su rendimiento se actualiza con una tasa de referencia del mercado de dinero, por lo que pueden responder mejor que un CETE cuando las tasas suben, aunque también pueden pagar menos cuando bajan. Artículo actualizado el 16 de agosto de 2026.

La diferencia práctica frente a un CETE es sencilla: con el CETE conoces desde el inicio la tasa de descuento de un plazo específico; con un Bonde F, el interés se determina periódicamente conforme a la tasa aplicable durante cada periodo. Esa flexibilidad cambia la forma de evaluar el instrumento.

Qué es un Bonde F y cómo revisa su tasa

Un Bonde F es un bono del Gobierno Federal denominado en pesos mexicanos que paga intereses periódicos con una tasa variable. La tasa no queda congelada durante toda la vida del valor. Se revisa para cada periodo de intereses con base en una tasa de fondeo publicada por el Banco de México, de acuerdo con las condiciones de emisión vigentes.

El mecanismo busca que el cupón del instrumento se acerque a las condiciones del mercado de dinero. Si el fondeo se encarece, el interés del siguiente periodo puede aumentar. Si el fondeo baja, el cupón también puede reducirse. La tasa revisable protege ante alzas de tasas, pero también baja cuando el ciclo se invierte.

Los intereses se calculan para periodos definidos en las condiciones del valor. En la práctica, el pago suele relacionarse con periodos de 28 días, pero la periodicidad exacta, la convención de cálculo y las fechas de pago deben consultarse en la ficha de la emisión o en la plataforma donde se adquiera. Cetesdirecto explica la mecánica y las características de los Bondes F.

Un ejemplo en pesos

Supón que destinas 50,000 pesos a un Bonde F y que, únicamente para ilustrar la mecánica, la tasa anual equivalente del periodo fuera de 6.50%. Si se usara una aproximación simple de 28 días sobre una base de 365 días, el interés bruto sería:

50,000 pesos x 6.50% x 28 / 365 = 249.32 pesos.

El 6.50% corresponde a la tasa objetivo de Banco de México vigente al 4 de agosto de 2026, no a una cotización garantizada de un Bonde F. El cálculo es una estimación ilustrativa y no una proyección ni una garantía. El cupón real debe calcularse con la tasa de referencia aplicable a cada día o periodo, según el prospecto y las reglas de la emisión. La tasa objetivo y las series de tasas pueden consultarse en el Banco de México.

Este ejemplo también muestra por qué no basta con mirar el nombre del instrumento. Dos periodos consecutivos pueden producir intereses distintos aunque conserves el mismo valor, porque la tasa utilizada para el siguiente cupón puede cambiar.

Qué plazos existen

Los Bondes F se colocan en distintos plazos de vencimiento y la oferta puede cambiar según el calendario de colocaciones del Gobierno Federal. No existe una lista de plazos disponible de manera permanente para todas las subastas. El plazo vigente, la fecha de vencimiento, la tasa de referencia, la periodicidad de intereses y el precio se publican en la convocatoria, el calendario de colocaciones de la Secretaría de Hacienda y la ficha del instrumento.

Para comparar una emisión concreta, revisa cinco datos: fecha de vencimiento, precio de compra, tasa de referencia, frecuencia de pago y posibilidad de vender antes del vencimiento. La consulta correcta es la publicación oficial correspondiente a la fecha de la subasta, no una tabla antigua encontrada en internet.

La diferencia con un CETE

Un CETE es un instrumento de tasa fija para un plazo determinado, mientras que un Bonde F tiene cupones que se revisan durante su vigencia. Por eso, el CETE ofrece mayor visibilidad sobre el rendimiento nominal del plazo contratado y el Bonde F ofrece mayor sensibilidad a los cambios futuros de las tasas.

Los CETES se colocan a descuento. Esto significa que compras el título por debajo de su valor de liquidación y recibes el valor nominal al vencimiento, siempre que mantengas la posición hasta esa fecha. En un Bonde F, el rendimiento se compone de pagos periódicos de intereses y del comportamiento del precio del valor.

CaracterísticaBondes FCETES
Tipo de tasaRevisable durante la vida del instrumento.Fija para el plazo contratado.
Forma de rendimientoPagos periódicos de intereses y posible cambio en el precio si vendes antes.Diferencia entre el precio de compra y el valor recibido al vencimiento.
Respuesta ante alzas de tasasEl cupón puede ajustarse al alza en periodos posteriores.La tasa del título ya comprado no cambia.
Riesgo si vendes antesEl precio puede subir o bajar según las tasas, el plazo restante y la demanda.También puede variar antes del vencimiento, aunque el pago pactado se mantiene si conservas el título.
Dato que conviene compararTasa de referencia, cupón, precio y fecha de cada pago.Tasa de colocación, precio, plazo y vencimiento.

Como referencia de mercado, en la subasta del 11 de agosto de 2026 los CETES registraron tasas de 6.40% a 28 días, 6.48% a 91 días, 6.74% a 182 días y 7.01% a 364 días, según las series del Banco de México. Esos datos describen CETES de esas subastas y no permiten deducir el cupón de un Bonde F.

La comparación debe hacerse con la misma unidad. Una tasa anual no se compara directamente con el interés de un solo periodo. También hay que considerar que un Bonde F puede pagar cupones antes de su vencimiento, mientras que el CETE concentra la diferencia de precio al final.

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La diferencia con un bono M

Los bonos M son valores gubernamentales de tasa fija y de mayor plazo que los CETES. El cupón se determina al emitir el bono y permanece fijo, pero el precio de mercado puede cambiar todos los días antes del vencimiento.

El Bonde F y el bono M responden de forma distinta a una decisión de política monetaria. Cuando las tasas de mercado suben, el precio de un bono M existente suele resentirlo porque sus pagos fijos resultan menos atractivos frente a nuevas emisiones. En un Bonde F, el cupón puede ajustarse en los periodos siguientes, aunque el precio también puede moverse y el ajuste no elimina el riesgo de vender antes.

El horizonte pesa mucho. Un instrumento de tasa fija permite fijar una referencia para un periodo conocido. Uno revisable deja abierta la evolución de los pagos. Ninguna de las dos estructuras es superior en todas las condiciones; depende de si el objetivo principal es conocer el flujo, mantener exposición a tasas vigentes o reducir la sensibilidad a un cambio en el mercado.

Cuándo protege y cuándo no

La tasa revisable puede ayudar a que los pagos se adapten cuando suben las tasas de fondeo. No significa que el rendimiento total vaya a aumentar en todos los casos. La revisión ocurre en fechas y bajo reglas específicas, y puede existir un desfase entre el movimiento de mercado y el siguiente pago.

Cuando el ciclo de tasas baja, la misma característica funciona al revés: el cupón del Bonde F puede disminuir. Si tu prioridad era mantener una tasa conocida, esa variación puede complicar la planeación del flujo. El instrumento tampoco ofrece protección automática contra la inflación, porque su tasa no está indexada directamente al INPC.

El riesgo de crédito del emisor corresponde al Gobierno Federal, pero eso no convierte el valor en un depósito bancario ni elimina todos los riesgos. También existen riesgo de mercado, riesgo de liquidez, riesgo de reinversión y riesgo de inflación.

  • Riesgo de mercado: si vendes antes del vencimiento, el precio puede ser distinto al que pagaste.
  • La liquidez puede variar entre emisiones y condiciones de mercado. Poder vender no significa recibir el mismo precio.
  • Los pagos futuros pueden cambiar porque la tasa de referencia se revisa.
  • Si la inflación supera el rendimiento nominal, el poder de compra de tu dinero puede crecer menos de lo esperado o disminuir en términos reales.

La retención de ISR también afecta el resultado que recibes. Para el ejercicio fiscal 2026, la tasa anual de retención provisional sobre intereses es de 0.9% del capital que sirve como base, conforme a la disposición publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025. Esa retención no equivale necesariamente al impuesto definitivo: el tratamiento final depende de tu situación fiscal y de la declaración que corresponda ante el SAT.

Con 50,000 pesos como supuesto ilustrativo, una prorrata simple de 0.9% anual durante 28 días daría 34.52 pesos de retención provisional: 50,000 x 0.9% x 28 / 365. Es una estimación ilustrativa, no una proyección ni una garantía. La retención efectiva puede seguir reglas fiscales específicas para el intermediario, el tipo de operación y el periodo. La tasa aplicable al ejercicio 2026 está en el Diario Oficial de la Federación.

Nota de Quiero Invertir Mejor: una regla práctica para comparar un Bonde F con un CETE es separar dos preguntas. Primero, ¿quieres conocer desde ahora la tasa del plazo o aceptar que el pago se revise? Segundo, ¿necesitas el dinero antes del vencimiento? Si la respuesta a ambas preguntas apunta a visibilidad y liquidez, la tasa revisable por sí sola no resuelve la decisión. En nuestra experiencia editorial, una persona que ya ahorraba dejó de comparar únicamente la tasa anunciada cuando ordenó su decisión por fecha de uso del dinero, flujo esperado y posibilidad de venta anticipada. Ese cambio de orden fue más útil que perseguir la tasa más alta de una sola subasta.

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